miércoles, 1 de abril de 2009

te.falta!!

Por eso utilizo letras… por eso las utilizamos… porque si no el mundo no soportaría tu egocentrismo e insipidez. Me cargan tus números y formulas… ¡te digo algo yo acaso!

Lo siento... no pienso.

Son tus ojos la perfecta combinación de todo lo que me falta y anhelo… anhelo que nunca tendré sencillamente porque no es para mi.
Revoloteas mis cenizas como quien danza en arena al sol… brillando con el mejor y más bello resplandor.
Ves mis manos, mis labios… las lagrimas que se marchan como los silencios que nunca entregas, porque no me pertenecen, porque simplemente no debe ser así.
No vuelvas a mirarme mas… ni tampoco se te ocurra volver a hacer lo que hiciste, aunque sea el mejor de los secretos… no quiero saberlo mas, ni nada. Quédate solo con eso… con el abrazo más dulce que asumimos, aunque en su totalidad fue todo mio. Camina dándome ventaja… la suficiente para no sentir tu presencia en la vida.
No quiero resolver mas dudas. Me retiro.
Lárgate… no quiero sentir ganas de construir sueños… aunque crea tontamente que puedes hacerlos perfectos. Confinare hasta lo mas puro que tuviste… no tengo ganas, no tengo ganas.
Es lo mas honesto desde años, lo menos pretencioso y sin vanidad.
Se entierran las palabras, frías, congeladas, mias.
Estas.

Agua y un beso


Marcela quiero agua.

¿Y te puedo dar un beso?.

Sí.

rabieta!!

No quiero dejarme llevar por sus labios, esos dulces y carnoso labios que me incitan a dejarlo todo y perderme. A no ser consecuente, a ser agua y evaporarme con el calor de su piel y dejar de existir. Me cansa, me hincha, me atrapa, me atrapan, me ahogan, lentamente me matan. Me matan y duele, los odio.
Me comprende, no lo supo pero su deliciosa voz alegre que tanto extraño y nunca tengo me lleno tan dentro, tan fuerte. Armo pieza a pieza el desastre de mí que quedo después de tanta rabia. Me sorprendió, me encanto… me siento encantada por el, casi igual que ese tiempo que pensé que no volvería, ese aire de nuestros buenos momentos me dio calma y sueño, dulce sueño que al terminar me restregara nuevamente en la cara esto que odio. Mis alas, mis alas coartadas, derrotadas y nuevamente dolerán, me arderán, las rasgaran y volverá ese dolor a matarme lentamente y los volveré a odiar y con sus palabras me harán mas picadillo y no ven!! No ven lo que duele, lo que me dañan y como con su venenosa dulzura me arañan. No quiero que logren su cometido absurdo; su perfecta mezcla de cobardía envidia y egoísmo. No quiero y no solo porque es maldito para mí, no porque sea algo de gusto sino porque me destroza poco a poco, porque obligan a que mi esencia deje de ser y me pudra y puedan envenenarme. Juro no les daré en el gusto. Aun si quedo en el camino de no verlos disfrutar su triunfo tendré paz. Algún día la tendré completamente y será eterna, tan eterno será mi vuelo que talvez no regresare y tú, tú tendrás esos cristales en tu cuerpo, repartidos con delicadeza en todo tu cuerpo en la enormidad que cubren tus caricias, en la enormidad de tu voz que dijo: amor duerme tranquila. Ahí te ame.

Cambios.

No se, no se en que momento exactamente dejaste de erizar mi piel, debe haber sido un proceso lento porque la piel de gallina es algo que detecto de inmediato. Se apaciguo lenta y fríamente. No se en que momento tu voz bajo los decibeles hasta parecer un murmullo mas de los miles de la vida cotidiana. Cuando tus ojos fueron un foco mas de los que iluminan las calles de Santiago. Como cuando íbamos y mirábamos desde arriba a Santiago… esas luces palpitantes, te convertiste en una de esas miles de luces igual a todas. No se exactamente en que momento dejaron de ser tibias tus manos, cuando deje de extrañarlas o mas bien en que exacto momento me acostumbre a no tenerlas para mi.

No se en que lugar deje de encontrarte, talvez, fue ahí donde deje de buscarte y me di cuenta que realmente estabas a ratos y no en plenitud. Te observo, si lo sigo haciendo igual que siempre, pero… ¿que pasa? ¿que pasa cuando en el íntermundo de mis pensamientos solo veo los recuerdos y no imagino mañana como antes?, no te veo enredado en mis brazos como esos cuadros que tanto ame, como las veces que me deshice en ti y sellabas mi frente con tus besos. ¿Que paso cuando te observe y vi el pasado, y no el futuro en ti?

Es macabro, terrible, horrible…

Igual

En concreto…y finalmente después de bastantes malos ratos, malestares, rabietas y estupidez… logro comprender, logro comprenderte un poco... un poco mas de lo que siempre comprendí de ti.
No es desgano, no es indiferencia, ni el acuario. Es la vida, sí. Las cosas que duelen y te dejan una cicatriz, esas cicatrices son las que te hacen falta. Experiencia, dolor. Alegría máxima y decepción. En realidad no es porque no sientas, porque te hagas el loco como creí siempre, es porque sencillamente no te toca, ni siquiera te roza lo que a mi me estremece completa! Después de tropezarte sesenta veces comprendes y aprendes que debes levantar el pie. Yo no… a mi no me pasa eso… no se en verdad si porque me caí las sesenta veces antes que tu y con anterioridad a nuestro tiempo (en el tiempo justo para aprender bien), o porque solo necesite diez y aprendí fácilmente. Y auque parezca, no es fácil sabes? No es fácil saber más que otros, o pensar más que otros o sentir con más fuerza que otros. Porque o no te entienden como no me entendiste tu. O nos aburren en el tiempo.

El día aquel.

Pretendo que no me fastidies con todo eso que deje de hacer por ti y que ahora lo mas probable es que te mate… no quiero oír tus suspiros nuevamente y recordar que el primero y ultimo selló todo lo que creí que seria eterno, descuidaste cada segundo que pudo ser raíz del árbol mas frondoso, por asustadizo.
No entiendo como me secaba entre tanta humedad… entre tanta amena humedad deje que mi piel se transformara en un papel viejo y arrugado, desgastado. Me da miedo pensar que realmente fue correcto todo lo que pensé y madure y que dio todo este terrible proceso como resultado. Los días pasan igual, cada segundo pasa igual que antes, pero ahora me dejan un distinto sabor, afable sabor que me da escalofrío. No me desolare pensando como tocarte y hacerte sentir exactamente lo que siento, porque ya no lo necesito, no me hace falta, porque dentro de todo lo bueno de lo nuestro, ¿realmente hubo algo sagradamente mutuo? Si hubo cosas grandes, tan inmensas como el sueño que se destruyo frente a nosotros, rasguñándonos y burlándose de mí. Ahhhhh!