sábado, 24 de octubre de 2009

Si las paredes hablaran.


Estarías escondida en el patio de atrás, suplicando que el tipo del sombrero negro te llevara, o estarías sentada en la vereda a medianoche para que el auto plomo con tribales te raptara y no te soltara en los próximos 25 años, quizas mas.
Somos mujeres y es el principal problema de nuestra existencia, mas que eso, el problema es lo que nos pretendieron enseñar y por suerte no aprendimos.
Yo creo que Gatica es un buen apellido y creo que tomándolo seriamos aun mas parecidas.
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Te voy a cobrar la promesa,
solo si es realmente necesario.
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No te fíes de las paredes, porque las antecede un las.

Me acuerdo y me da risa.

La duda más enorme de los últimos días es si efectivamente pensábamos lo mismo, si efectivamente vi lo que tú viste, si relacione lo que tú relacionaste.
Te cuento que las gotas de la discordia siguen en el mismo lugar, de ser lo que imagine, ya se habrían evaporado, ¿o no?

De regreso sensación.



Pensé, te pensé y no recordé sentir.
Sentí, te sentí y no recordé pensar.
Me gusta sentir cuando también puedo pensar.
Me gusta pensar cuando también quiero sentir.