martes, 22 de septiembre de 2009

Fortaleza v/s Cobardía.


Jugar a que es casualidad y no causalidad.

El sofá y las bujías.

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Comenzaron los acordes mas sutiles, con la atención inesperada en un día que debía ser “normal”, las preguntas al aire, la presentación sin solicitud, el interés inocuo entre el ruido, las nubes, y los grados de alcohol. La inconsecuencia del hacer y decir, la contradicción exquisita de los seres humanos, las luces en fila por un taco, estaba ahí… atenta a las letras, atenta a la dirección de las pestañas, no es ser copuchenta es observación, no es culpa mía si me doy cuenta de cosas que otros no, es mi esencia. No en vano hice los clic, el ratoncito se movió solo y sin miedo, suele pasar cuando no hay nada que perder, enter.
Entre las horas libres vino la confirmación, el humo de los cigarrillos no se equivocaba de dirección, la intención en las palabras exactas se puede resumir en espontaneidad. La posibilidad de estar en ridículo y asumirlo hace confirmar las ganas, y comprender que si hay. No me cuesta decir que no, porque es cuando tengo ganas de decirlo, aunque los ochos ojos caminaran juntos, cuatro a la siga de unos aros, los restantes que se yo.
Las preguntas al hueso, te carga mas que a mi no saber… ¡ay! ¿Porque te acercas tanto para saber?, basta que me digas que no logras oír mi voz, y yo la alzo. Basta.
Han sido pocos los que cruzan el umbral, ¿es a modo de fortuna o amenaza?, ¿que quisiste decir?, ¿que entendí yo?… dos dimensiones, dos. (Sorpresa del día). Palabras por aquí palabras por allá, una ruta sin peajes, un viaje que deja sonrisas flotando por el aire.
Con tierra en los pies, temblor en las manos, vino en los labios, en mi hombro tu vergüenza la tarde oculto, y suena el coro…


Me dices que soy niña
pero preguntas ¿Porque eres tan mujer?
Me dices que me quede
pero que me vaya bien.


La capacidad de sorprenderse se apaga una vez por vez, siempre… siempre puede ser mejor. En que lugar te ocultas, que tan terrible puede ser, que tan enorme es que mi cabeza no pueda entender, a veces y muy pocas es necesario no sentir miedo. Cerca del manzano, como corre el agua bajo el puente corren los minutos donde aparecen las palabras casi creíbles, que más da escucharlas, que más da responder…
Mi futuro es incierto y el tuyo el mas real, el velo de la novia se tiñe de humo verde, el hombrecito de la cima de la torta, se hunde en el bizcocho como quien se entierra en la nieve intentando explicar el torque que lo pueda rescatar del despelote de palabras que nunca nadie comprendió, finalmente no sé. Los tortolitos desaparecen en el camino, yo navego en la idea de que buscan el sofá y tu en que cuando te subas las bujías no van a estar, ¿como es posible?… poner la mano y no quemarse.
Recuerdo la sensación de querer ser invisible, y que nadie me viera… para que respiraras tranquilo, se complican las cosas cuando los pétalos blancos están cerrados, como cuando no hay minutos para acercarse, como cuando no hay momias ni hombres de cobre.
La música, las luces, el humo, un matrimonio, la gente, el vino, un asado, las argollas, una “gamba”, tu familia, un terremoto, el Paintball, un encendedor, me hicieron conocer tu sonrisa y tus ganas… la canción suena y se repite la última estrofa. Siiiiiiiiii hay que retirarse, un poco antes que termine la canción. El tirabuzón que sacara las palabras esta oculto entre papeles y boletas, el océano de luces, la hombría de tu voz y la certeza de tus proyectos se desvanecen entre el ocho y el diez y seis. A veces es sano no perderse en el abismo entre lo bueno y lo malo, descubrir que es lo mejor, es sensacional.
Un acuerdo…

Las canciones que uno disfruta suele querer reproducirlas una y otra vez… como también a veces no quiere volverlas a escuchar.

Y llegamos a seis.



El tiempo en que no estas, mis ganas de gritar, las palabras que me como cuando te miro a los ojos con rencor, con rencor sí, te confieso que lo conocí, no se si por fortaleza o debilidad… pero definitivamente nunca sentí rencor antes… y tu me lo enseñaste o por todo lo “nuestro” lo aprendí. ¿Donde viajas cuando regreso?, ¿donde están tu labios cuando cierro lo ojos para dormir?, ¿donde están tus burlas para mis ideas tontas?, tus reclamos por sentirme pequeña y frágil… maldita sea ¿donde diablo esta todo eso que dejo de ser hace seis?.


En que parte de mi cuerpo
están estancadas las caricias,
las palabras dulces y los silencios…
en que parte del espacio
están los besos que no me diste,
las caricias que no me entregaste
y las palabras que te comiste…


Me duele ¿sabes?, verte siendo lo que antes detestaste,
Me duele ¿sabes?, ver como te alejas de la realidad que amaste.
Me duele ¿sabes?, que tu lengua se enrede y digas las palabras inadecuadas.
Me duele ¿sabes?, que te ofendas con lo que antes afirmaste.
Me duele ¿sabes?, darme cuenta y entender.




Cuantos días han pasado, cuantas ideas se han desvanecido en los días, cuantos pasos están marcados en el pasado, en lo que fue, porque tenía que ser, porque simplemente así se quiso, las ganas… tienen que llegar a cien para ceder, como cuando el golpe del martillo logra tocar la campana.
Si hay una culpa que echar es a ti por hacerme subir a una nube.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Se perdió la cajetilla pero no las ganas de fumar.



Recuerdo cuando una vez me dijiste que cuando escribiría algo para ti, muchas veces se dieron situaciones dignas de escritura, pero créeme que las ganas fueron las que faltaron y la intención no habría sido con el corazón que dicen que debe tener lo que uno hace.
Aunque creo que olvidaste, mujer de la dulce sonrisa, que uno de mis primeros escritos fue para ti, y cuelga en un cuadro con tu fotografía en tu pieza.

Cuando conversábamos de nuestros castigos de niña, pensé en los muchos capítulos que han ido conformando nuestras vidas y nos han hecho las mujeres que somos hoy. Las mujeres lloran, ríen, se equivocan, enseñan como el común de todas las personas, pero considero que las mujeres tienen una carga que, aunque ahora en la sociedad de la que somos parte se ha ido alivianando por lo dinámico que están siendo los roles, sigue siendo múltiple y compleja, porque, debemos ser capaces de lidiar con sentimientos y emociones propios de nuestro genero y “hormonas”. Aun así, creo que aunque muchas veces duela es sensacional ser mujer y poder disfrutar y mantener las conversaciones como las de hoy.

Sin querer queriendo me diste muchos consuelos, me entregaste respuestas para muchas de mis dudas que han sido el resultado de tardes y noches enteras de reflexión, y enredos de pensamientos. Gracias, de verdad amiga, muchas gracias. Y gracias por no haberlo dicho antes y haberme dejado vivir mis procesos como corresponde.

Cuando me preguntaste que pensaba de lo que te pasaba, mis pensamientos se enredaron y mi lengua se tupió. Ahora pensándolo bien creo que no hay nada que pueda decirte que te haga sentir mejor, mas que valides cada uno de tus sueños, de tus expectativas, de tus sensaciones como mujer y como niña que nunca dejaremos de ser. Tu tienes todas las respuestas de las elecciones, y creo que tener que decidir es una de las misiones mas complejas que tenemos como seres humanos, y mas si nos equivocamos y no somos lo suficientemente fuerte para asumir y, si se puede, tratar de remediar, además de rescatar todo aquello que nos fortalezca y eso no siempre esta pintado de colores. (Como cuando dije: “Le da color y yo veo en blanco y negro”).

Disfruta amiga mía, disfruta tu enormidad, tu individualidad, tu libertad, y considero que es posible hacerlo compartiendo la vida con otra persona, el amor negra… disfruta de eso, de las palabras, la paciencia, la libertad, y disfruta a la vez lo mismo del otro. El como hacerlo esta en ti y por eso me tupí, cada cual tiene su propio modo, cada uno necesita diferentes maneras de comodidad, entrega la necesaria y vas a recibir la que deseas. Aunque eso traiga consigo dolor y rabia, siéntelo a cabalidad, veras con el tiempo que se respira en paz y el mundo se siente liviano. Creo que de esta manera las cosas de la vida cobran un sentido mas fortalecedor, lo complejo es encontrar y asumir la manera propia de cada uno, llevarla a cabo y de eso aprender y conocerse.