No podía dejar de escribirte, mas sabiendo que me lees de vez en cuando y de cuando en vez…
Me entregaste de sopetón un cúmulo de ideas que ayudaron a acomodar el equipaje para el viaje que doy ahora, esa mezcla exacta que descifraste entre la razón y las emociones que describen a la perfección mi naturaleza. Reconozco que no lo había visto así, pero si valido tu teoría y la pongo a prueba no es mucho lo que desencaja con la realidad, es más… esa lucha constante para encontrar el equilibrio, soy libra y creo en eso, no lo obvies tú por favor. Un poco aquí y un poco allá pero finalmente para ninguno de los lados, un poco hombre y un poco mujer… un poco de razón y corazón. A veces me desordeno más aún y me polarizo, ahí en ese preciso momento…
Te recuerdo con cariño, por favor no desaparezcas de mi.