Considero que el mundo es el desecho de todos los que estuvieron antes, yo no quiero dejar los desechos de desechos a los que vendrán, no es en términos coloquiales que tire la sangre, y que me preocupen los nietos que nunca voy a tener, pero que pasara con personas como yo … pensaran que no hay esperanza, que no hay opción, si la hay, no es que la realidad a la que estamos todos acostumbrados, me refiero a lo que llamamos vida normal, a respirar; que es lo mas puro que tenemos todos los seres humanos en común sea terrible porque creo que no es terrible…
Tenemos manos, y no las de carne y hueso… nuestras manos son nuestras ideas, los pensamientos, nuestros anhelos, nuestros sueños. Eso no se entrega bajo el mejor de los techos, no se entrega en el mejor colegio, ni en el peor, no se aprende en la calle ni en la universidad, no se aprende con seda ni sangre. Creo que así se nace… se nace.
Pienso en todos aquellos que veo luchar con tanta energía, energía que a veces me falta porque creo que mi lucha es innecesaria, débil, para todo lo que quiero hacer. Pero me e dado cuenta de algo… mas allá de la cultura, de la formación, de las experiencias, de los valores que entrega la familia (entiéndase familia como el entorno mas cercano) y todas esa variables infinitas que hacen que las personas sean, no serian semilla ni gotas de regadío de nada si en quien se siembra no es tierra fértil.
Somos tierra fértil, tierra con ganas de que crezca en nosotros el mas frondoso de los árboles, si no enseñamos, todas nuestra ideas se va ir al carajo, carajo!
Los niños, los que nacen, los que vienen… son el capital más importante de nuestra sociedad, y somos nosotros los que les enseñamos todo lo que a nosotros mismos no hace mierda.
Cuando un niño juega a la pelota el papá puede decirle pégale un codazo o hecha mano al mejor pancoraso, claro porque a el le enseñaron eso y volvemos a la historia de vida propia de ese papa que cree estar enseñándole lo mejor a su hijo… como muchos de este planeta. Porque no le enseña que el otro es un ser humano igual que el, que si juega con limpieza , siendo astuto podrá quitarle la pelota y hacer el terrible gol, el respeto por el ser humano, esa es la base de todos mis dolores… la hipocresía me desangra el corazón.
Pero es complejo, la hipocresía hacer creer cosas que no son, porque no podemos ver que lo que es como es porque si no la mayoría de las veces no nos gusta, pero es sumamente valido que algo no nos guste y es súper respetable, el problema es que el egoísmo corre por todas las venas de lo que llamamos humanidad, son tan pocos los capaces de tolerar todo… todo… sin dolor, porque aman a tal nivel, porque entienden a tal nivel, porque respetan a tan nivel, que gozan lo que no los iguala, incluso son capaces de aprender de todo eso que no les gusta, le encuentran un sabor, un sabor distinto que deja de ser agraz.
Tenemos manos, y no las de carne y hueso… nuestras manos son nuestras ideas, los pensamientos, nuestros anhelos, nuestros sueños. Eso no se entrega bajo el mejor de los techos, no se entrega en el mejor colegio, ni en el peor, no se aprende en la calle ni en la universidad, no se aprende con seda ni sangre. Creo que así se nace… se nace.
Pienso en todos aquellos que veo luchar con tanta energía, energía que a veces me falta porque creo que mi lucha es innecesaria, débil, para todo lo que quiero hacer. Pero me e dado cuenta de algo… mas allá de la cultura, de la formación, de las experiencias, de los valores que entrega la familia (entiéndase familia como el entorno mas cercano) y todas esa variables infinitas que hacen que las personas sean, no serian semilla ni gotas de regadío de nada si en quien se siembra no es tierra fértil.
Somos tierra fértil, tierra con ganas de que crezca en nosotros el mas frondoso de los árboles, si no enseñamos, todas nuestra ideas se va ir al carajo, carajo!
Los niños, los que nacen, los que vienen… son el capital más importante de nuestra sociedad, y somos nosotros los que les enseñamos todo lo que a nosotros mismos no hace mierda.
Cuando un niño juega a la pelota el papá puede decirle pégale un codazo o hecha mano al mejor pancoraso, claro porque a el le enseñaron eso y volvemos a la historia de vida propia de ese papa que cree estar enseñándole lo mejor a su hijo… como muchos de este planeta. Porque no le enseña que el otro es un ser humano igual que el, que si juega con limpieza , siendo astuto podrá quitarle la pelota y hacer el terrible gol, el respeto por el ser humano, esa es la base de todos mis dolores… la hipocresía me desangra el corazón.
Pero es complejo, la hipocresía hacer creer cosas que no son, porque no podemos ver que lo que es como es porque si no la mayoría de las veces no nos gusta, pero es sumamente valido que algo no nos guste y es súper respetable, el problema es que el egoísmo corre por todas las venas de lo que llamamos humanidad, son tan pocos los capaces de tolerar todo… todo… sin dolor, porque aman a tal nivel, porque entienden a tal nivel, porque respetan a tan nivel, que gozan lo que no los iguala, incluso son capaces de aprender de todo eso que no les gusta, le encuentran un sabor, un sabor distinto que deja de ser agraz.