domingo, 13 de septiembre de 2009

Se perdió la cajetilla pero no las ganas de fumar.



Recuerdo cuando una vez me dijiste que cuando escribiría algo para ti, muchas veces se dieron situaciones dignas de escritura, pero créeme que las ganas fueron las que faltaron y la intención no habría sido con el corazón que dicen que debe tener lo que uno hace.
Aunque creo que olvidaste, mujer de la dulce sonrisa, que uno de mis primeros escritos fue para ti, y cuelga en un cuadro con tu fotografía en tu pieza.

Cuando conversábamos de nuestros castigos de niña, pensé en los muchos capítulos que han ido conformando nuestras vidas y nos han hecho las mujeres que somos hoy. Las mujeres lloran, ríen, se equivocan, enseñan como el común de todas las personas, pero considero que las mujeres tienen una carga que, aunque ahora en la sociedad de la que somos parte se ha ido alivianando por lo dinámico que están siendo los roles, sigue siendo múltiple y compleja, porque, debemos ser capaces de lidiar con sentimientos y emociones propios de nuestro genero y “hormonas”. Aun así, creo que aunque muchas veces duela es sensacional ser mujer y poder disfrutar y mantener las conversaciones como las de hoy.

Sin querer queriendo me diste muchos consuelos, me entregaste respuestas para muchas de mis dudas que han sido el resultado de tardes y noches enteras de reflexión, y enredos de pensamientos. Gracias, de verdad amiga, muchas gracias. Y gracias por no haberlo dicho antes y haberme dejado vivir mis procesos como corresponde.

Cuando me preguntaste que pensaba de lo que te pasaba, mis pensamientos se enredaron y mi lengua se tupió. Ahora pensándolo bien creo que no hay nada que pueda decirte que te haga sentir mejor, mas que valides cada uno de tus sueños, de tus expectativas, de tus sensaciones como mujer y como niña que nunca dejaremos de ser. Tu tienes todas las respuestas de las elecciones, y creo que tener que decidir es una de las misiones mas complejas que tenemos como seres humanos, y mas si nos equivocamos y no somos lo suficientemente fuerte para asumir y, si se puede, tratar de remediar, además de rescatar todo aquello que nos fortalezca y eso no siempre esta pintado de colores. (Como cuando dije: “Le da color y yo veo en blanco y negro”).

Disfruta amiga mía, disfruta tu enormidad, tu individualidad, tu libertad, y considero que es posible hacerlo compartiendo la vida con otra persona, el amor negra… disfruta de eso, de las palabras, la paciencia, la libertad, y disfruta a la vez lo mismo del otro. El como hacerlo esta en ti y por eso me tupí, cada cual tiene su propio modo, cada uno necesita diferentes maneras de comodidad, entrega la necesaria y vas a recibir la que deseas. Aunque eso traiga consigo dolor y rabia, siéntelo a cabalidad, veras con el tiempo que se respira en paz y el mundo se siente liviano. Creo que de esta manera las cosas de la vida cobran un sentido mas fortalecedor, lo complejo es encontrar y asumir la manera propia de cada uno, llevarla a cabo y de eso aprender y conocerse.