.
.
Un once inesperado, completamente inesperado de esos que casi causan sorpresa.
Quien lo iba decir, crean que definitivamente no yo.
Desconocimiento y reconocimiento… me sentí distinta, distinta después de 3 inside, unos cuantos días de resiliencia, un poco de nubes opacas, un poco de alcohol, agua, sol y un poco de tinta en mi piel… creo con certeza que fue la fotosíntesis, porque recae en la piel y me queda la piel hasta que la vida me lo permita, la vida me lo permite, estoy viva.
Quien sabe que irá a pasar después, esa es la gracia… la caras a primera instancia se equivocan y poco me importa al igual que las cartas que también a ratos no me importan mucho… por que simplemente no me dan miedo, no me asustan… no me acobardo con ellas… no con ellas.
Los Días… después de varios días donde me sorprendí, de todos y cada uno, del destino, de las pecas, de las palabras, de la piel, de nuestros labios suaves, de los silencios, de las ganas, de ti, de mí… de nosotros.
Conversaciones varias, como la de la gula que estuvo buenísima, la lasaña, los tropicales, las aceitunas, las papas de tarro, las castañas de cajú… Y así.
No puedo no mencionar la cosecha de lo que se siembra, que buena es… mas cuando no se tiene idea que se estaba sembrando.
=)
Yo no se que paso…
Lo que si se, es que hay dos mamíferos dando vueltas.
.
… que la piel diga.