sábado, 15 de agosto de 2009

Del fin.

No quiero imaginar el temblor de tus pupilas verdes brillando, durante la mañana. La velocidad desaforada de los latidos de tu corazón, con el estruendo de las turbinas y el reflejo de lo gris de la lluvia en las ventanas, como si el avión estuviera aterrizando en tus manos.

Las lágrimas pueden llegar a los labios, sí, pero si están secos, no siguen rodando.

2 comentarios:

  1. Que lindo!
    Me encanta como escribes amiga =)

    ResponderEliminar
  2. Dios mio ! esa era la frase ! DIOS DIOS y más Dios ! no te imaginas lo nervios, las ganas y esa extraña sensacion que aun mantiene este corazón que lo espera, pero mi cabeza puede un poco más que mis ganas preciosa! (L) necesito de Ti, de tus palabras, y de los cigarros llorones! YO QUIERO SER PRINCESITA, pero no maricona... no, no, yno! ya no quiero más... sabes? el viernes por la mañana me fume dos cigarros Hablando con Dios...
    Necesito contarte cositas Amiga ! donde estas?

    ResponderEliminar