martes, 28 de julio de 2009

La mezcla imperfecta bajo tierra, ella en un bote y yo en una nave.

No podía correr para quedar dentro de las rejas… paso en banda dos veces casi tres escalones, la tercera se sentó. Y recordé la justicia… ¿justicia? me avisas. Había olvidado que hacer en estos casos. En otra instancia te habría acompañado, en esta, ándate sola, para que aprendas. Léeme… léeme… ya po’ léeme. Si toy’ bien, te toy’ leseando… Y respira profundo, inhala y exhala, tiritan sus labios. Del dos… se ríe y se ríe… por favor cállate. Esto te jugara en contra princesa, durante los próximos seis meses, te tendrás que comer mis palabras que por cierto serán muy acidas,
n o r m a l !!, ¡no!, me dice, durante los tres años que quedan mejor. Bacilá!
Guardame torta, pero me guardai'. Ahora no es nave es fuerza aérea, caminata de carnaval, baila que te baila de un lado a otro. Ahhhh! Me enrede… se miró los pies. Me pise el cordón. Lo peor fue ver sus zapatillas, y ver que el cordón desabrochado no alcanzaba a llegar ni a la mitad de su tobillo, ¿Cómo lo pisó? Solo ella lo sabe. No te rías… que me da risa tu risa.
Me siento mal, me quiero sentar.
También trato de llorar… serena princesa, no pudiste.

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