No creo en nada de ti, porque los motivos de tus palabras son tan contradictorios a la realidad, no a la mía… sino que a tu realidad de quejas y rabias. Como me dices que quieres caminar, si estando de pie la tierra empieza a ceder bajo tus zapatos y te entierras, como me dices que quieres volar si has cortado una a una las plumas de tus brazos, como me dices que quieres hablar si cuando lo haces no te entiendes ni tú misma. Como dices que quieres amar si nada de lo que haces lo mueve el corazón.
Tus motivos son mis dudas.
Tus motivos son mis dudas.
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