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Había olvidado lo que significaba que nuestras palabras se enlazaran, y se pudieran acoplar, como cuando la torre calza sus cubos para ser perfecta y fuerte, como las cinco letras que arman mujer.
Había olvidado recordar la sensatez, y sentir correr nuevamente la sangre en mis venas, sin que ésta se derrame por sus ansias de querer escapar. Había olvidado dormir completamente desnuda, había olvidado los juegos con las yemas de mis dedos en tus pecas, había olvidado los chocolates de diez pesos.
Había olvidado explicar sin que se me fuera solicitado, había olvidado la enormidad de mi voz y de mis gestos.
Había olvidado el valor, la sabiduría y la fortaleza.
Son tantas las cosas que quiero tantas como la diferencia de si mismas, tantas las noches esperadas, tantos los nudos desatados, tanta la verdad.
Adiós capricho, adiós cobardía, adiós confirmación, adiós fragilidad, adiós hipocresía, adiós rudeza, adiós dolor, adiós rencor. Adiós forma y modo.
Consentido, con sentido es fascinante vivir, fue un muy buen día.
Talvez ahora ya no sea tan necesario escribir… nuevamente hasta pronto.
Había olvidado recordar la sensatez, y sentir correr nuevamente la sangre en mis venas, sin que ésta se derrame por sus ansias de querer escapar. Había olvidado dormir completamente desnuda, había olvidado los juegos con las yemas de mis dedos en tus pecas, había olvidado los chocolates de diez pesos.
Había olvidado explicar sin que se me fuera solicitado, había olvidado la enormidad de mi voz y de mis gestos.
Había olvidado el valor, la sabiduría y la fortaleza.
Son tantas las cosas que quiero tantas como la diferencia de si mismas, tantas las noches esperadas, tantos los nudos desatados, tanta la verdad.
Adiós capricho, adiós cobardía, adiós confirmación, adiós fragilidad, adiós hipocresía, adiós rudeza, adiós dolor, adiós rencor. Adiós forma y modo.
Consentido, con sentido es fascinante vivir, fue un muy buen día.
Talvez ahora ya no sea tan necesario escribir… nuevamente hasta pronto.
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